miércoles, 17 de febrero de 2010
Uunico
Dejé una carta en la mesa, con muy poca lucidez, pero el amor no se olvida, toda mi vida rendida a tus pies. Hay momentos que no recuerdo nada, hay momentos que no puedo olvidar, hay momento que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar. Cinco segundos de gracia, y mil horas sin razón, sequé mis lágrimas en espejos fríos y hoy soy la sombra de ayer..
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