No entendías porqué no podía dejarme querer, porqué inventaba excusas para no besarte, porqué seducía a cuánto ser humano o androide pasara cerca de mi cuerpo en tu presencia, porqué me tocaba delante tuyo o te llamaba por nombres premeditadamente equivocados...
Las ganas de que me quieras están, pero falta ánimo y compañía; no me dejes tan sola y quizás se pueda hacer realidad.
Eras tan tristemente atractivo y seductor, tan tristemente accesible y emotivo, tan tristemente comprable y enamoradizo...
¿Y si la tristeza resulta ser un motor que nos impulsa hacia adelante intentando correr a toda velocidad para alejarnos lo más posible de ella?
¿Y si la tristeza resulta ser el amor disfrazado de soledad atacando a mujeres transpiradas en la cama y hombres fumando de cara a las estrellas?
¿Y si la tristeza es el miedo a perderte?
¿Y si la tristeza sos vos...?












No hay comentarios:
Publicar un comentario