Puedo ponerme cursi y decir que tus labios
me saben igual que los labios que beso en mis sueños.
Puedo ponerme triste y decir que me basta
con ser tu enemiga, tu todo, tu esclava,
tu fiebre, tu dueña.
Y si quieres también puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado,
tu dios, tu asesina.
Puedo ponerme humilde y decir que no soy la mejor
que me falta algo de valor para atarte a mi cama.
Puedo ponerme digna y decir toma mi dirección
cuando te hartes de amores baratos, de un rato me llamas.
Y si quieres también puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu ven, tu manta y tu frío, tu resaca,
tu lunes, tu hastío.












No hay comentarios:
Publicar un comentario